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domingo, 16 junio, 2024

La revancha del AFC Wimbledon: los «corrieron» de su barrio, refundaron el club y se vengaron en el clásico más caliente de Inglaterra

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Un gol en tiempo agregado, un festejo frenético, abrazos entre futbolistas, asistentes, simpatizantes y hasta alcanzapelotas. Ese tanto convertido por el delantero Ronan Curtis valió una victoria para AFC Wimbledon sobre Milton Keynes Dons, pero significó mucho más que esos tres puntos en el certamen de la League Two, la cuarta división del fútbol inglés. Porque esos dos clubes son parte de una historia común, ramas de un mismo tronco, pero unidos mucho más por la animadversión que por el afecto.

El cuarto y último minuto añadido por el árbitro Charles Breakspear estaba a punto de extinguirse cuando el irlandés Warren O’Hora falló en un intento de despeje en el borde del área chica, luego de un centro desde la izquierda del lateral Lee Brown, y el delantero Curtis, quien había ingresado un cuarto de hora antes, definió con un zurdazo que hizo estallar a los 8.182 espectadores que el sábado habían colmado las tribunas del estadio Plough Lane de Wimbledon, en el sudoeste de Londres. La referencia geográfica no es un dato menor en esta historia.

“Esto es un recordatorio de por qué amamos el fútbol, por qué lo jugamos. Personalmente, esta es la mejor sensación que he tenido en el fútbol. Hoy no se trata de mí, se trata de Wimbledon. Este club llevaba mucho tiempo esperando este momento”, celebró tras la victoria el entrenador Johnnie Jackson. “Cuando firmás con este club, te dicen que este es el partido más importante y que hay que ganarlo. Jugué bastantes partidos y nada se compara con esto, en términos de ambiente y lo que significó para el club”, destacó el delantero Josh Neufville.

Si para los protagonistas el triunfo fue significativo, más allá de que no es decisivo (ni mucho menos) en la disputa por el ascenso a la League One, para los simpatizantes de AFC Wimbledon tuvo un sabor especialísimo porque el rival fue, a su manera, el club al que algunos de ellos alentaron hasta hace un par de décadas y el que, con una mudanza indeseada, dio origen a la institución que también algunos de ellos parieron e hicieron crecer.

La génesis de esta rivalidad se encuentra en el Wimbledon Football Club, fundado en 1889 en el distrito municipal del sudoeste de Londres al que el universo deportivo conoce principalmente por el campeonato de tenis más antiguo del mundo que allí se disputa a mediados de cada año desde 1877. Lejos del glamour, los focos, las reverencias y la impecable indumentaria blanca del certamen de Grand Slam, la historia de los Wombis transcurrió en las categorías regionales del fútbol inglés hasta que una trepada vertiginosa le permitió llegar a la primera división en 1986 e incluso ganar la FA Cup en 1988.

Desde 1912, Wimbledon FC disputaba sus partidos en el Plough Lane original, un coliseo que, con algunas ampliaciones y remodelaciones, fue su casa durante casi ocho décadas. Pero la Tragedia de Hillsborough, en la que murieron 95 espectadores de Liverpool durante un partido ante Nottingham Forest por la FA Cup el 15 de abril de 1989 en Sheffield, llevó a una revisión de las condiciones edilicias de los estadios ingleses.

El informe surgido de una investigación realizada por una comisión encabezada por el presidente del Tribunal Supremo de Inglaterra, Peter Taylor (por ello se lo conoció como Informe Taylor), concluyó que todos los estadios de los clubes de las categorías superiores debían contar con asientos. Plough Lane no los tenía y la dirigencia de Wimbledon FC evaluó que resultaba inviable económicamente encarar semejante remodelación, por lo que el equipo se mudó a Selhurst Park, el recinto que utilizaba Crystal Palace.

Lo que en 1991 surgió como una solución transitoria se extendió más de una década. En ese período, la conducción del club buscó infructuosamente un terreno en el sudoeste de Londres para construir un nuevo estadio. Las dificultades llevaron a explorar opciones como una mudanza a las lejanísimas Dublín o Belfast. En el medio, la institución fue adquirida por dos empresarios noruegos, Kjell Inge Røkke y Bjørn Rune Gjelsten, y el predio de Plough Lane fue vendido para la edificación allí de un supermercado.

En esos días de incertidumbre surgió la posibilidad de traslado a Milton Keynes, una ciudad ubicada 110 kilómetros al sur de Wimbledon y que había nacido en la década de 1960 por decisión del Gobierno del Reino Unido para aliviar la congestión inmobiliaria en Londres. Como parte de ese proyecto, fue creada la Corporación de Desarrollo Milton Keynes (MKDC) para diseñar y ejecutar esta nueva urbe.

El viejo Wimbledon FC ganó la FA Cup en 1988.El viejo Wimbledon FC ganó la FA Cup en 1988.Desde sus orígenes, la MKCD proyectó construir un estadio capaz de albergar a un equipo de fútbol de primer nivel. El problema era que ese equipo no existía. Cuando el inmueble todavía no había sido construido, hubo un primer intento fallido por llevar a la ciudad a Wimbledon FC en 1979 y también se intentó seducir a Charlton Athletic, Luton Town, Barnet, Crystal Palace y Queens Park Rangers. Ninguno mordió el anzuelo.

La carencia de un inmueble propio y los problemas económicos que lo aquejaban llevaron a que finalmente Wimbledon FC, que entonces militaba en la segunda división (había descendido en 2000), anunciara en agosto de 2001 su intención de trasladarse a Milton Keynes. Este tipo de movimientos no eran ni son habituales en el Reino Unido, donde el vínculo entre los clubes y sus comunidades es muy fuerte, y no son bien vistos ni por los hinchas ni por las autoridades deportivas. Pero el entonces presidente de Wimbledon, Charles Koppel, advirtió que en caso de no aceptarse la mudanza, la institución desaparecería.

La English Football League (EFL) y la Football Association (FA) se opusieron al traslado y los hinchas se rebelaron activamente contra esa posibilidad, pero la dirigencia se mantuvo firme. El diferendo fue resuelto por una Comisión Independiente designada ad hoc por la FA: con dos votos a favor y uno en contra, dio luz verde a la mudanza el 28 de mayo de 2002.

Los grupos de simpatizantes que se habían organizado para resistir la iniciativa rechazaron la resolución de la Comisión Independiente. “Esta decisión es repugnante. Veo al Wimbledon desde 1979 y ahora ya no tengo un club al cual apoyar. No iré a Milton Keynes. Tiene que ser la muerte de nuestro club. Si se muda, ya no significará nada para nosotros”, sentenció entonces Marc Jones, portavoz de la Asociación Independiente de Seguidores del Wimbledon

Simpatizantes de Wimbledon FC se opusieron firmemente al traslado del club a Milton Keynes en 2002.Simpatizantes de Wimbledon FC se opusieron firmemente al traslado del club a Milton Keynes en 2002.Pero lo hinchas no se quedaron solo en la queja. Apenas unos días después fundaron una nueva institución, el Association Football Club Wimbledon, y la inscribieron para que comenzara a competir en la primera división de la Combined Counties League, el noveno nivel del fútbol inglés, en la temporada 2002/03. Para ello, firmaron un acuerdo para utilizar el Kingsmeadow, el terreno de juego del Kingstonian, ubicado en Royal Borough of Kingston upon Thames, a 9 kilómetros de Wimbledon.

Mientras tanto, Wimbledon FC continuó compitiendo en la segunda división. Tuvo que seguir haciéndolo en el Selhurst Park porque en Milton Keynes todavía no contaba con un estadio en condiciones. Y, para colmo, lo hizo con una fuerte campaña de repudio de los otrora hinchas. Antes del primer partido como local de la temporada 2002/03, contra Gillingham, hubo piquetes en las puertas del estadio y un duro repudio a quienes ingresaban, quienes eran considerados traidores.

Ese día, hubo solo 2.476 espectadores en Selhurst Park, de los cuales 1.808 eran de Gillingham. En esa temporada, casi todos los encuentros como local se disputaron con menos de 3.000 personas en las tribunas. El 29 de octubre de 2002, ante Rotherham United, hubo solo 849, un récord negativo para un partido de segunda división desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Mientras tanto, el novel AFC Wimbledon disputaba sus encuentros de la novena división con un promedio de 3.700 hinchas en Kingsmeadow.

Milton Keynes Dons adoptó su nombre, sus colores y su escudo en 2004.Milton Keynes Dons adoptó su nombre, sus colores y su escudo en 2004.Recién el 27 de septiembre de 2003 Wimbledon FC pudo trasladarse a Milton Keynes: jugó su primer partido en el Estadio Nacional de Hockey de la ciudad ante Burnley (empató 2 a 2). A fines de 2004, tras el descenso a la tercera división, la dirigencia anunció el cambio de nombre por Milton Keynes Dons Football Club y también el cambio de colores (adoptó el blanco con detalles negros, rojos y dorados) y de escudo. AFC Wimbledon conservó la indumentaria azul y amarilla, y el águila bicéfala en su escudo.

Desde aquel divorcio y aquella doble refundación, los caminos de ambos clubes, inicialmente muy lejanos, se fueron acercando. Milton Keynes Dons repartió sus años entre la tercera y la cuarta división (solo logró jugar en segunda en la temporada 2015/16), mientras que AFC Wimbledon fue trepando velozmente y en 2011 llegó a la League Two, la cuarta categoría y la primera en la estructura superior de balompié profesional (fue la primera institución fundada en siglo XXI que lo logró). En ese camino, encadenó la racha invicta más larga en la historia del fútbol inglés: 78 partidos de liga sin caídas entre febrero de 2003 y diciembre de 2004.

Una década debieron esperar estos adversarios (¿o enemigos?) para encontrarse frente a frente por primera vez en un terreno de juego. Fue el 2 de diciembre de 2012, cuando Milton Keynes Dons se impuso 2 a 1 en un duelo correspondiente a la segunda ronda de la FA Cup que se disputó en el MK Stadium, el recinto propio con capacidad para 30.500 espectadores que finalmente pudo inaugurar en 2007.

Simpatizantes de AFC Wimbledon celebran la victoria ante Milton Keynes Dons en el estadio Plough Lane.Simpatizantes de AFC Wimbledon celebran la victoria ante Milton Keynes Dons en el estadio Plough Lane.Después de aquel choque iniciático, volvieron a enfrentarse otras 15 veces. El historial es dominado por Milton Keynes Dons, que se impuso nueve veces. La del sábado pasado fue apenas la tercera victoria de AFC Wimbledon y la primera en el nuevo Plough Lane, inaugurado en noviembre de 2020 y ubicado a solo 250 metros del histórico recinto. Pero más allá de las estadísticas, para los hinchas y para los jugadores ese triunfo tuvo un valor enorme.

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