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martes, 25 junio, 2024

Roberto Moldavsky, contra la grieta: «Quiero romper con la idea de que no podés tener un amigo que vote diferente»

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Hace aproximadamente 10 años, Roberto Moldavsky le dio un giro de 180 grados a su vida. Dejó de vender camperas en el barrio de Once y arrancó en la radio. Después, desembarcó en el teatro, donde sigue firme hasta el día de hoy. Y, mientras tanto, participó en varios programas de televisión. Entre ellos Masterchef Celebrity Argentina, La Peña del Morfi yTrato hecho.

Pero a partir de este lunes 4 de marzo, se embarca en un nuevo desafío, alejado de la pantalla de Telefe. Va a conducir por primera vez un programa de juegos. Se trata de 1D2 (Una de dos), que se va a transmitir por eltrece.

Con el humor que lo caracteriza, le presentará a los participantes diferentes dilemas cotidianos, como «pollo o pasta» y ellos van a tener que adivinar cuál es el que elegiría la mayoría. A pesar de que es un programa de entretenimiento bastante distendido, para su conductor significa muchas cosas.

En una charla con Clarín, Roberto Moldavsky contó por qué se subió al tren de la conducción, cuáles son los desafíos que enfrenta al hacer humor político en Argentina y qué rol juega el entretenimiento en tiempos difíciles.

-¿Te imaginabas como conductor?

-La verdad que no. Mucho de lo que me pasa ni siquiera lo tenía en la imaginación ni en los sueños. Siempre que miraba programas, me gustaba mucho el rol de conductor. Eso sí, de toda la vida. No pensé que me iba a tocar a mí. Pensaba “me gustaría hacer eso alguna vez en mi vida”. Y parece que quedó en algún lugar y ese sueño se está cumpliendo ahora.

Roberto Moldavsky. El humorista será el conductor de un nuevo programa de entretenimientos. Foto: Ariel GrinbergRoberto Moldavsky. El humorista será el conductor de un nuevo programa de entretenimientos. Foto: Ariel Grinberg-¿Te asusta un poco este nuevo desafío?

-Tengo el miedo lógico, pero cuando me contaron de qué se trataba el proyecto me gustó mucho la propuesta. Ese miedo se te corre porque te gusta lo que vas a hacer. También porque me permite ser yo. Moldavsky es el que conduce. No es que tengo que hacer un personaje. Si bien tengo ansiedad y todo, me impulsa que la paso bien, me gusta, y eso me ayuda mucho y me contiene mucho. Si bien es algo que nunca hice, lo estoy aprendiendo.

-¿Cómo te ves combinando tu humor con la dinámica del programa?

-Si bien tenemos que jugar y cumplir con las reglas, me va a permitir meter un poco de humor en el medio de los dilemas, que son muy divertidos y son parte de la vida. Hablar con el público y con los participantes a mi me da la chance de desarrollar algún tipo de humor.

Un hombre de televisión

«Soy de la generación que ve tele», dijo Roberto Moldavsky durante su charla con Clarín. Fotos: Ariel Grinberg-¿Sos de mirar mucha tele?

-Si, yo soy de la generación que ve tele. Vimos tele toda la vida. Arrancamos con dos o cuatro canales y después fue creciendo. Para mí la tele como es hoy es casi un lujo. Como mirando la tele, la tengo mucho tiempo prendida durante el día.

-¿Algún conductor que tengas como referente?

-Si me das a elegir, me gustaría ser como Jorge Guinzburg. Pero hoy también lo veo a Dario Barassi, o a Guido Kaczka y me encantan. Hay muchos conductores buenos, y también conductoras como Vero Lozano. Tomo una mezcla de todo.

-Tu hijo Eial contó en una entrevista que lo criaste sin televisor, ¿por que tomaste esta decisión?

Eial es un poco exagerado, porque le gusta y le sirve. Es un tipo complicado, te lo digo porque yo lo conozco. Había algunos programas que no queríamos que ellos vieran, porque simplemente no nos gustaba el mensaje. Y aparte quería que leyeran, que creo que es la parte que mi hijo se olvidó de decir. Incluso había un día a la semana que leíamos todos juntos, lo que hizo que mis hijos se convirtieran en grandes lectores.

En la conducción, Moldavsky combinará el humor con el juego. Foto: Ariel GrinbergEn la conducción, Moldavsky combinará el humor con el juego. Foto: Ariel Grinberg

El dolor y el humor

-¿Qué rol crees que juega el humor en tiempos difíciles?

-Es clave, porque la cosa está tan dura, que necesitás refugios. Yo siempre digo que mi obra de teatro es un refugio de una hora y media, donde yo te voy a llevar a que te olvides de todo por un rato. El programa creo que también va a ser un poco eso. Y la tele con una cuota de humor es como un antídoto, un medicamento que te hace muy bien. El humor sirve aparte para la vida, también para decir cosas, para comunicar, para entender situaciones. Es un gran atajo, así que en estos tiempos vale doble.

-La guerra Israel-Hamas te toca muy de cerca, ¿cómo vivís ese dolor en conjunto con tu labor de hacer humor?

-Vivo todo con mucho dolor y angustia desde el 7 de octubre. A las pocas semanas de que pasó me fui a España y llamé a un cantante israelí, que es muy famoso allá. Intercambiamos mensajes y vi que ellos estaban trabajando. No podemos permitir que nos roben la alegría también. Siempre doy un ejemplo que es un poco duro, pero sirve para entender. En el Gueto de Varsovia se escribía teatro y obras de humor. Y se hacía cultura. No podemos permitir que esta gente que ya nos sacó tanto que también nos saque la alegría.

Roberto Moldavsky vivió en Israel durante una década. Y la guerra lo toca muy de cerca. Fotos: Ariel Grinberg.Roberto Moldavsky vivió en Israel durante una década. Y la guerra lo toca muy de cerca. Fotos: Ariel Grinberg.-¿Como fue tu experiencia viviendo en Israel? ¿Te costó mucho adaptarte?

-Obviamente me costó un montón. Otro idioma, otra cultura. Es muy difícil salir de Argentina en general. Nosotros somos muy especiales, en el buen sentido. Allá hay una realidad completamente distinta. Después me acostumbre y lo disfruté mucho. Es un país que es parte de mi vida y siempre que puedo vuelvo. Tengo familia y amigos allá. Pero son muchos cambios que hay que aprender a afrontar. El exilio es muy complicado. La gente por ahí lo idealiza. Piensan que te vas afuera y está todo bien, y no es así.

-¿Qué es lo que más extrañás de vivir ahí?

-Extraño a la gente con la que vivía ahí. Extraño las calles de Tel Aviv. Me gustaba sentarme en un barco, a dos metros del mar. Pero más que nada extraño a mi hermana, a mis sobrinos y a toda la banda de amigos míos que dejé ahí.

Hacer humor político en la Argentina

«Me parece bien que la gente vote distinto», dice Roberto Moldavsky. Foto: Ariel Grinberg.-¿Cuál es el desafío más grande con el que te encontrás al hacer humor político en un país tan particular como la Argentina?

-Es un gran desafío. Quiero romper con la idea de que no podes tener un amigo que vote diferente. Romper la grieta. Me parece bien que la gente vote distinto. No me parece bien que usen eso para que la gente se pelee. Tengo casos de amigos con los que nos conocíamos desde los 15 años y dejamos de hablar por una discusión política. Lo peor es que vos agarrás a cualquier político y ha dado vueltas por no sé cuántos partidos o ha cambiado de ideas 40 veces y vos por ahí lo defendés y al otro día está del otro lado. Si nos podemos reír de esto, quiere decir que no tiene sentido pelearnos por esto.

-¿Cómo te llevás vos con los «haters» (los odiadores)?

-Me llevo muy mal, porque ellos son los que viven de la grieta. Necesitan la grieta y la meten en cualquier lado. Opinás de cualquier tema y te tiran algo. Están desesperados por encasillarte. Como si ser de algún partido o ideología fuera un insulto, una enfermedad o un defecto.

El que odia algo, lo que no se da cuenta, es que depende de eso mismo que odia. Es una trampa. Está esperando todo el tiempo que eso que odia diga algo o exprese algo. Existe en tanto y en cuánto puede odiar a alguien. No tiene algo propio, tiene algo enganchado a los demás. Termina dependiendo de lo mismo que aborrece.

Con el humor político, Roberto Moldavsky busca que la gente se ría de la grieta, que se den cuenta de que no tiene sentido. Foto: Ariel Grinberg.Con el humor político, Roberto Moldavsky busca que la gente se ría de la grieta, que se den cuenta de que no tiene sentido. Foto: Ariel Grinberg.-¿Te afectaron alguna vez los comentarios negativos?

-La mayoría de la gente es copada conmigo. Pero sí es verdad que algunas cosas te duelen. A mi nunca me dolió el que me dijo que no lo hago reír, o que no le gusta mi humor. Lo he tomado hasta como un desafío. Hay cosas de las que mucha gente se ríe que a mí no me hacen reír, entiendo que puede pasar. Después la agresión personal por el sólo hecho de lastimarte, no me causa gracia. Todos decimos que no hay que darle bola, pero algunas veces logran entrarte algunas balas y es un mal momento.

-Y hace poco lo sufrió tu hijo Eial, por una entrevista en la que habló del peronismo…

-Yo le dije a Eial que no lo explicó bien, porque eso venía de una parte del show que nosotros teníamos. Hacíamos un sketch como el que hacia Tato Bores. Mi hijo venía a venderme que exportemos la única cosa que no existe en el mundo. Y no era dulce de leche, era el peronismo. Porque el peronismo es lo único que existe que no existe en todo el mundo.

En el sketch hacíamos una marcha peronista para Brasil, otra para Italia y otra para Israel. Entonces él me decía todo el tiempo “todo el mundo es peronista”. Era todo un chiste. Cuando él en la entrevista contó esto, sacado de contexto, parecía que estaba diciendo otra cosa y se comió un garrón. Porque si no venís al teatro a verlo, no entendés lo que estamos diciendo.

-¿Y cómo se tomaron como familia que él recibiera tantos comentarios de odio por este error en la forma de expresarse?

-No me causó gracia que le tiren así a Eial. porque es mi hijo y porque conozco de dónde viene el tema. Si estuviera militando en el peronismo no me molestaría, pensaría que es parte de la lucha. Pero como no es el caso, te comés un garrón de algo con lo que no tenés nada que ver.

Roberto Moldavsky. Su hijo Eial fue, recientemente, víctima de los haters por un malentendido. Foto: Ariel Grinberg.Roberto Moldavsky. Su hijo Eial fue, recientemente, víctima de los haters por un malentendido. Foto: Ariel Grinberg.-¿Él cómo se lo tomó? ¿Le afectó mucho?

-Me afecta más a mí que a él me parece. Obviamente no me causó gracia. Él mismo me dijo que se estaba comiendo un garrón sin necesidad por haber querido explicar algo que María Laura Santillán había visto en el teatro antes de la entrevista. Inclusive dijo: “Nelson Castro tiene un 13% de peronismo en sangre”. Y nadie puede creer que eso no es un chiste. Pero a los que están muy en los extremos de la grieta, no les podés decir ni Cristina ni Mauricio, porque te matan.

-¿Sabías que él iba a incursionar en las redes sociales hablando de filosofía o te sorprendió?

-Con Gustavo Yankelevich siempre hablábamos de que él tenía un gran talento. Pero lo que hizo con la filosofía no me lo esperaba para nada. Lo armó en pandemia, tuvo un crecimiento meteórico e hizo algo que es milagroso, que es que la gente en un TikTok se ponga a pensar. No scrollean y lo pasan, sino que se frenan a pensar en lo que está diciendo.

Yo creo que para la locura de las redes, que en un minuto te hagan reflexionar sobre algo es original y es un gran aporte. Yo siempre le digo “a vos lo que te pasó no tiene nada que ver con tu apellido, tiene que ver con lo que vos creaste”.

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